lunes, 31 de octubre de 2016

Dura crítica de "la movida" madrileña



Dice del autor su amiga Luz Elez-Villarroel en el Epílogo:
“Es fácil convivir con José Luis, divertido, irónico, capaz de reírse de sí mismo con total naturalidad (…) inteligente, culto, elegante, gamberro, buen poeta, sin que le guste mucho que se le diga, maestro del relato, inconfundible en sus elucubraciones con base histórica.” (p. 207 y 208)

Seguramente todo es cierto aunque en este libro lo que se aprecie fundamentalmente es lo de gamberro y lo de reírse, eso sí, en este caso de los demás.
Puedo estar de acuerdo en casi todo lo que critica Moreno. Creo incluso que se queda algo corto en sus referencias a los políticos de los que, por cierto, no da demasiados  nombres (a mí se me ocurren muchos más). Aunque no sea el objeto del libro tampoco hubiera estado de más algunos datos sobre subvenciones y enchufes.
Tuve en el fondo la inmensa suerte de irme de Madrid en 1984, bueno el Ministerio  de Educación me “desterró” a Mallorca y desde entonces aquí vivo. Aclaro esto porque no conozco la mayor parte de los artistas ni de los grupos musicales que cita Moreno ni, por lo que deduzco de sus palabras, falta que me hace tanto por los que critica como por los que ensalza. No me interesan esas músicas.
El texto de Moreno (parece ser que el –Ruiz se lo puso para que no le confundieran con el otro José Luis Moreno) es iconoclasta hasta la exageración y la exasperación; es faltón a lo Salvador Sostres en muchos casos; derrocha mala baba aunque, insisto, cortándose a veces en dar según qué nombres; es elitista y cultureta; manifiesta muchas fobias y pocas filias;  y es, muy a propósito desde luego, políticamente incorrecto en su machismo y homofobia como se puede apreciar en estos dos ejemplos (hay muchos más):

“Ellos más contentos que una marica con lombrices, o que en un huerto de nabos…” (p.95)

“Luego, una chorbilla, una de las actrices, una chavala bajita y paticorta pero que podría tener una faena de aliño en una caso de apuro (…) Con esa cara de clítoris de lija que tienen la Binoche, la Maura…” (p. 149)
“(…) a la que nadie (se refiere a la antropóloga Margaret Mead), pobrecilla, metió un mordisco en donde más le hubiera placido.” (p. 151)

Tiene así el libro mucho de exabrupto y hasta de vómito, pero, como decía antes, con críticas que son realmente acertadas y que no siempre gustan a la izquierda como:

“En efecto, los vetos y las censuras fueron tan  consubstanciales a ese tiempo identificado como posmoderno, cual lo serían posteriormente con el aznarismo pepero y (…) como lo son en el actual imperio zapaterista…” (p. 56-57)

¿Merece la pena leerlo?, ¿es un libro recomendable? Creo que sí; yo lo he pasado bien en muchos momentos y me ha parecido que se hacen comentarios acertados, pero estoy seguro de que con un editor que corrigiese alguna de las cosas que he criticado, y también algunos aspectos del estilo del autor -esas oraciones principales que continúan cinco líneas más abajo y que obligan a leer el párrafo más de una vez, con un editor así, el libro ganaría bastante. También lo haría si se suprimiese el Prólogo en el que Javier Corcobado nos cuenta su vida con el autobombo correspondiente.
No quiero terminar sin mencionar que, parafraseando a Chaves Nogales, “ José Luis Moreno que estaba allí” y además en la radio pública incluso con programa propio.
Hay una reseña muy favorable de David Torres en blogs.publico.es y otra muy completa y en la misma línea de Alberto Gayo en blogs.interviu.es.



José Luis Moreno-Ruiz, La movida modernosa. Crónica de una imbecilidad política

domingo, 30 de octubre de 2016

Novela de suspense



Entre los muchos autores que desconozco se encuentra Oates. He visto que ha sonado varias veces para obtener el premio Nobel, pero nunca había tenido un libro suyo entre las manos en las librerías. Al ver este Rey de Picas en los estantes dedicados a la novela negra o policiaca, me animé porque me imaginaba que además de estar bien escrito sería entretenido.
Acierto pleno. Se trata, como reza el subtítulo, de una novela de suspense y no tanto de una obra de novela negra. La editorial ha puesto en la solapa algunas críticas de las que destaco: “Muy entretenido. Absorbente. Una lectura de verano perfecta.” Tampa Bay Times. Así es, y no queda mucho que decir.
A quien quiera conocer más a fondo el contenido le recomiendo una estupenda reseña en el blog: entremontonesdelibros.blogspot.com, aunque creo que se hace algo de spoiler.
Por mi parte, recomendar su lectura pues se sale de lo habitual en el género, y esa escritura en primera persona con las extrañas voces que oye el protagonista resulta bastante turbadora.
Tengo que buscar algún otro libro de esta autora en otros géneros pues, efectivamente, parece alguien interesante.


Joyce Carol Oates, Rey de Picas. Una novela de suspense

Artículos interesantes

Estos días proliferan los análisis sobre la situación del PSOE y de la política en general. Yo he seleccionado a los que podría llamar mis clásicos.

Íñigo Sáenz de Ugarte hace el mejor análisis de ls situación. No estoy de acuerdo en todo lo que dice, pero reconozco su esfuerzo de objetividad y claridad. (eldiario.es)

Josep Ramoneda  es capaz de decir cosas interesantes con pocas palabras. (elpais.com)

Luis Sánchez Montero escribe desde una perspectiva diferente y lo hace muy bien aparte de que lo que dice me parece relevante. (infolibre.com)

En Babelia se da una selección de los 25 mejores libros en español de los últimos veinticinco años. Creo que faltan algunos importantes (En la orilla de R.Chirbes ,El Hambre de M.Caparrós o alguno de Juan Gabriel Vásquez) y seguramente sobran algunos, pero siempre es curioso y sugerente  ver estas listas hechas por críticos y escritores.(elpais.com)

viernes, 28 de octubre de 2016

Novelón




En Buenavida,  una aldea perdida entre montañas en el interior de China, habitan un conjunto de personas que padecen en su mayoría algún problema físico: tuertos, ciegos, mudos, cojos, sordos,…, pero al mismo tiempo algunos son capaces de hacer cosas extraordinarias a pesar de sus carencias. Ante el hambre que aparece un invierno, el jefe del condado tiene la brillante idea de construir un mausoleo al que llevar, tras haberlos comprado,  los restos de Lenin para así atraer el turismo. Para financiar la compra montará una gira con una llamada compañía de artes diestras en la que lo habitantes mostrarán sus habilidades.
Con esta idea base, Lianke es capaz de escribir una novela de 600 páginas que atrapa desde el principio y que hace que se está esperando el momento de poder coger el libro para continuar la lectura.
¿Cómo lo consigue? Yo creo que en primer lugar por su magnífica escritura con una traducción espectacular y que imagino habrá sido bastante complicada. La historia va fluyendo y desarrollándose con gran naturalidad lo que pone de manifiesto el inmenso trabajo que debe de haber detrás. En segundo lugar, por los elementos críticos de la historia reciente de China y la forma tan magistral de tratarlos; así, El Gran Salto hacia adelante o la Revolución Cultural protagonizan algunos capítulos de la novela. En tercer lugar, los dos protagonistas: la anciana Mao Zhi, omnipresente y por cuya mediación conoceremos los antecedentes de la aldea, y el jefe del condado Liu Yingque, representante por un lado del poder y por otro del cambio hacia el capitalismo que se ha estado produciendo en China.
Si a ello le unimos: un gran sentido del humor en varios pasajes, una gran sensibilidad en el tratamiento de muchos secundarios o el realismo mágico de algunos momentos (cae una inmensa nevada en plena canícula veraniega o “disparando” con el mango de un azadón logran disipar una nubes), tenemos un conjunto de cosas que hacen de esta novela una obra no solo diferente, sino realmente excepcional.
Realismo y crítica política y social, realismo mágico, fábula sobre el funcionamiento del poder, sátira sobre los cambios recientes en China; todo eso es esta novela, pero sobre todo es una magnífica historia que atrapa y está maravillosamente contada a pesar de que como se dice en la página 601 el primer borrador se hizo en seis meses y la revisión en tres.
Hace dos años leí el primer libro que se traducía del autor, El sueño de la aldea Ding, que ya me pareció algo especial. Ahora solo espero tener pronto la nueva traducción que ya he visto que se acaba de publicar. Ni que decir tiene que este autor es absolutamente recomendable.
Hay una estupenda reseña de Alberto Manguel en elpais.com.
Una curiosidad: en la numeración de las páginas, los capítulos y las anotaciones no aparecen más que números impares. Desconozco el motivo.



Yan Lianke, Los besos de Lenin

jueves, 27 de octubre de 2016

Consejos para periodistas



Este periodista neoyorkino se instaló hace muchísimos años en Madrid primero como corresponsal pero llegando luego al equipo de edición que se creó en El País. Es un defensor a ultranza de la necesidad de que, como sucede en la prensa anglosajona, existan los editores que son los que cuidan de que las noticias se entiendan bien y estén correctamente escritas.
Fruto de su experiencia es este librito de poco más de 100 páginas en las que condensa una serie de consejos dirigidos principalmente a periodistas, aunque pueden ser de utilidad para cualquiera que escriba. Especialmente interesante es el capítulo titulado El estilo del periodista en el que recomienda cosas como: mejor las palabras cortas que las largas, no escribir más palabras de las necesarias, no recargar los párrafos, tener cuidado con los sustantivos, omitir tópicos, etc. Es decir, un conjunto de recomendaciones muy útiles para cualquiera que se enfrente al folio en blanco (ahora al documento de Word en blanco).
Además, Lyon ilustra cada crítica y cada recomendación con ejemplos muy bien escogidos y que aclaran perfectamente lo que quiere plantea
Reconozco que el leerlo me iba dando cuenta no solo de los errores en que yo mismo incurro, sino, sobre todo, de la forma tan acrítica con que leo la prensa.
Un librito muy recomendable al que se debe acudir de vez en cuando como recordatorio.
Una buena reseña de Alex Grijelmo en elpais.com. Por cierto que Lyon considera una “obra excepcional” el libro de Grijelmo El estilo del periodista.


William Lyon, La escritura transparente. Cómo contar historias.

lunes, 24 de octubre de 2016

El papel de Alemania




Dice José Ignacio Torreblanca en el Prólogo: ”Su trabajo no sólo completa una laguna esencial, pues hay pocos trabajos que hayan analizado con tanta calidad el papel de Alemania en Europa, conectando en una visión histórica, política y económica los elementos definitorios de ese papel, sino que abre toda una agenda de debate sobre el presente y nuestro futuro europeo. Su contribución es por tanto tan crucial desde el punto de vista académico como imprescindible políticamente.” (p.10)

Evidentemente, no soy quien para llevarle la contraria, aunque quizá parezca algo exagerado para un ensayo de poco más de 200 páginas. Desde luego a mí, un mero aficionado a estos temas, me ha parecido un libro muy interesante que, en sus seis capítulos más una conclusión final, da una visión bastante completa del papel que ha jugado y está jugando Alemania y de su política exterior.
Dedica bastante espacio a describir y analizar la llamada “cuestión alemana”, así como las diferentes posturas sobre su política exterior diferenciando entre idealistas y realistas. Especial atención merece el capítulo 5, Economía y política, en el que explica muy bien  el papel que ha jugado Alemania en la última crisis y cómo durante el gobierno del canciller Schröeder ya se había anticipado  a lo que vendría después; así, se iría convirtiendo de una “potencia civil” en una “potencia comercial”.
También me ha resultado muy interesante la diferencia que establece entre los alemanes como víctimas (Dresde)  o como perpetradores (Auschwitz)  y de ahí su comportamiento en Kosovo o Irak.
Como se ve se trata de un libro pleno de análisis sugerentes. Para un español hay dos fragmentos que me parecen particularmente  llamativos:

“El pragmatismo fiscal, opuesto a la disciplina fiscal que Alemania impondría después a otros países europeos,  contribuyó al éxito del país durante la década siguiente.” (Se refiere a todo lo que llevamos del siglo XXI prácticamente) (p. 123-124)

“Como temían que si hacían concesiones a Syriza fortalecerían a otros partidos “extremistas” o “populistas” (como Podemos en España), insistieron en aumentar la austeridad como condición previa para seguir pagando rescates y se negaron a hablar de la condonación de la deuda, que era la principal exigencia del nuevo gobierno.” (p. 188)

Amabas ideas han sido expuestas en nuestro país infinidad de veces. La ventaja es que aquí lo hace alguien no sospechoso de especiales intereses (Kundnani es director editorial del Consejo Europeo para las Relaciones Internacionales).

Para terminar, creo que merece la pena dejar una larga cita pues resume muy bien la idea principal del libro:

“Y en esto Alemania vuelve a ser una paradoja. Es a un tiempo poderosa y débil. De hecho, como ya sucedió en el siglo XIX, después de la unificación, parece poderosa desde el exterior pero muchos alemanes la perciben como vulnerable. No quiere “liderar”, y se resiste a la mutualización de la deuda. Pero al mismo tiempo busca rehacer Europa a su imagen y semejanza para que ésta sea más competitiva. El poder alemán se caracteriza por una extraña mezcla de asertividad económica y  abstinencia militar. Alemania utiliza cada vez más su poder económico en Europa para imponer sus preferencias sobre otros estados miembros, y en este sentido se puede decir que es “normal”. Pero apenas tiene las ambiciones de Francia o del Reino Unido cuando se trata de proyectar su poder fuera de Europa, donde lo único que busca es vender más coches y máquinas. Y, sobre todo, se niega a utilizar su poder militar: en este sentido, es “anormal”.” (p. 165-166)

Un libro bastante recomendable para quienes se interesen por el futuro de Europa.
Hay una buena entrevista de Luis Doncel al autor en elpais.com y una extensa e interesante reseña de Jorge Navarro en elpolemista.blogspot.com


Hans Kundnani, La paradoja del poder alemán

jueves, 20 de octubre de 2016

Lo breve si bueno...



Una vez más al reseñar un libro del redescubierto Emmanuel Bove tengo que hablar del placer de la lectura, porque eso es lo que he sentido con los cuatro libros que se han publicado, y he leído, en los dos últimos años.
Siempre cuenta historias interesantes, con personajes bien perfilados y con un estilo que, aunque sea diferente según el libro, siempre es el adecuado para la historia. Es decir, que en Bove el fondo y la forma constituyen un conjunto casi perfecto. Además, y esto reconozco que responde más una manía personal que a otra cosa, sus libros no llegan ni a las 200 páginas aunque en ellos se muestren muchas situaciones, pero es grande su capacidad de condensar y sintetizar.
En este caso, el protagonista abandona familia, amigos y trabajo y se traslada a otra parte de la ciudad para vivir tranquilo y dedicarse a escribir. Pero:

“Solo él tenía la culpa de lo que pasaba. Debería haber sospechado que esa gente humilde con la que ahora convivía no era muy diferente de aquellos que había dejado atrás. Cuando rompió con su pasado, pensó que nada de lo que hiciese tendría consecuencias, que sería libre, que ya nunca más tendría que rendir cuentas a nadie. Pero ahora estaba seguro de que, viviera donde viviera, le sería imposible pasar desapercibido. Por mucho empeño que pusiese en no llamar la atención, todos y cada uno de sus actos seguían siendo objeto de examen.” (p. 72)

O también:

“Cuando vino a vivir a la calle Vanves, lo hizo creyendo que jamás se aburriría, que todo le interesaría, que hablaría con los vecinos, que sería una hormiga más del hormiguero, que simpatizaría con todo el mundo. Pero ese día, al regresar de la calle Helder, tenía la sensación de que todo era gris a su alrededor, de que en ninguna parte reinaba la alegría. Y lo peor de todo era que ni siquiera estaba seguro de haber cambiado.” (p. 116-117)

Es decir, que la tranquilidad buscada no era tan fácil de conseguir y que los mismos problemas terminan apareciendo en los diversos lugares. Como muy bien  afirma Bárbara Pérez en instruccionesdeuso.es:

“Charles (el protagonista) desea convertirse de manera inconsciente en un salvador de varias de esas almas torturadas y perdidas y, lejos de encontrar agradecimiento, recibe el odio sinsentido y grandes dosis de envidia. En lugar de huir a un nuevo refugio, y aislarse por fin de una humanidad que le hastía, parece dejarse morir, resignado al fracaso de su tan ansiado proyecto.”

En apenas 160 páginas Bove es capaz de radiografiar a una parte importante de su sociedad (el libro fue escrito en 1935) y hacerlo de la forma brillante en él habitual.
Un libro absolutamente recomendable como lo son todos los suyos hasta ahora traducidos.
Manolo Haro hace una buena reseña con bastante información sobre el contenido en criticoestado.es.



Emmanuel Bove, El presentimiento

miércoles, 19 de octubre de 2016

Gran escritura, pero...




No es muy habitual, pero a veces me pasa lo que me ha sucedido con este libro. Un magnífico inicio y unas primeras 200 páginas que leo con interés, expectativas, disfrutando de lo bien escrito que está y, de repente, empiezo a distanciarme de la historia, comienza a aburrirme, a parecerme repetitiva y, sobre todo, un tanto cogida por los pelos. Luego, al final, recobro de nuevo el interés aunque termino con una decepción por el desenlace.
El libro cuenta la historia de un superviviente de los campos de concentración nazis en Yugoslavia gracias a convertirse en Kapo. Se inicia el relato con la huida del campo para luego hablar de la juventud del protagonista y sus primeros escarceos amorosos. Luego vendrá la guerra y su primera cobardía ante la detención de sus padres. A continuación el autor irá alternando los momentos actuales, 1983, con lo que pasaba en los campos en lo que no ahorra descripciones duras y descarnadas como:

“Los niños de Francia, de dos a cinco años, separados de sus padres y encerrados en el barracón 19 para que murieran allí de hambre y de infecciones. Los gitanos de la sección 3C de Jasenovac, confinados entre alambres de espino, a la intemperie y sin alimentos, para que sucumbieran comiendo cadáveres.” (p. 184)

Describe muchas cosas de los campos y también de la actuación del Kapo protagonista, en este caso sobre todo sus abusos con las mujeres, pero la forma de ir introduciendo esas informaciones me ha parecido un tanto caprichosa (o yo no he sabido interpretarla).

También aprovecha Tisma para dejar alguna crítica más actual como, por ejemplo, en el siguiente fragmento:

(…) los fuertes (se refiere a los judíos) estaban todos en Israel, entre sus hijos que habían nacido allí y que ahora encerraban a otros con alambradas, no abriéndolas más que para dejar entrar a los mercenarios que degollarían en su lugar, igual que los ustachas dejaban entrar a los gitanos hambrientos en Gradina.” (p.244)

De la web de la editorial ha sacado algunas críticas muy favorables al libro:

"El Kapo es una obra maestra cuya extraordinaria escritura y estremecedora psicología no dejarán a nadie indiferente. Una lectura imprescindible." 
Juana Salabert, La Razón, Caballo Verde

“Aleksandar Tisma construye una novela rotunda, sin concesiones, donde la condición humana se nos muestra como un animal sangrante abierto en canal y con sus palpitantes vísceras humeando sobre nuestras conciencias. Y siempre con un discurso inmediato, diligente y de alto valor literario.”
Fulgencio Argüelles, El ComercioEl Comercio


Las reproduzco porque seguramente se ajustan más a la verdad que lo que he comentado. No obstante, yo no lo he vivido así, aunque lo que sí es muy cierto es lo extraordinariamente bien que está escrito.


Aleksandar Tisma, El Kapo

domingo, 16 de octubre de 2016

Artículos interesantes

En la prensa que sigo solo he encontrado estos dos aunque seguramente habrá más.

Aitor Rivero hace una larga entrevista a Jorge Moruno, responsable de discurso de Podemos. Creo que están bastante bien explicadas las posiciones. (eldiario.es)

Josep Ramoneda, a partir de los sucedido en Badalona,  vuelve a la carga con el tema "catalán". No dice nada nuevo, pero es que Ramoneda es una de mis debilidades. (elpaís.com)

viernes, 14 de octubre de 2016

Más novela policíaca nórdica




No me extraña que esta haya sido la primera novela de la serie que tiene como protagonista a Harry Hole que se tradujo al castellano, siendo como es la tercera que escribió Nesbo. Recientemente se han publicado las dos primeras que son las que he leído (tengo la manía de leer las series de forma ordenada) y Petirrojo es muy superior a las anteriores aunque también tiene sus defectos.
Es la primera que se desarrolla en Noruega y eso permite al autor  tratar un tema que allí debe de seguir teniendo bastante importancia: la respuesta de los noruegos a la invasión nazi. En el libro va alternando sucesos que transcurren durante la Segunda Guerra Mundial en el frente ruso de Leningrado y en Viena, y otros, la mayoría,  que se desarrollan en la actualidad, años 1999 y  2000, en diferentes localidades noruegas.
Nesbo se caracteriza por su gran facilidad para la construcción de tramas y su capacidad de desarrollarlas de una forma muy ágil y hasta diría que muy cinematográfica. Esta virtud aquí se convierte en un defecto porque termina resultando demasiado compleja y, a pesar de que inicia cada capítulo con el lugar y el momento del tiempo en el que sucede, tantos personajes y tantas subtramas hacen que no siempre se sepa por dónde van las cosas.
El otro defecto de los que mencionaba más arriba es la caracterización del personaje protagonista. Teniendo en cuenta que este libro tiene más de 500 páginas con letra pequeña y gran formato y que, además, es el tercero de la serie, apenas conocemos cosas de la vida y el pensamiento de Harry Hole. Prácticamente no lo vemos nunca haciendo otra cosa que no sea investigar y en esta tercera entrega hasta sus escarceos amorosos son muy limitados. Creo que en una serie policíaca es muy importante que el lector conozca cuantas más cosas mejor de su protagonista.
A pesar de estos defectos, la novela se lee con interés y en muchos momentos con la curiosidad de quien apenas conoce nada de ese país y menos de los problemas que tiene con lo que sucedió hace tantos años. Es un libro muy entretenido y siempre cuesta dejarlo porque están pasando cosas permanentemente.
Pienso darle al menos otra oportunidad con la siguiente novela, Némesis,  pues Nesbo está  considerado uno de los mejores escritores nórdicos de novela policíaca, y eso es mucho teniendo en cuenta la gran cantidad de practicantes que tiene. No obstante, en mi opinión, está muy lejos de H.Mankell y su gran creación, K.Wallander.


Jo Nesbo, Petirrojo

jueves, 13 de octubre de 2016

Un tema crucial: el periodismo



Cada vez que encuentro en una librería un libro sobre periodismo en particular o información en general, procuro comprarlo. Hace ya tiempo que vengo pensando, y más de una vez lo he escrito así en este blog, que la batalla principal en estos últimos tiempos es, precisamente, la batalla por la información.
El libro de Rius es un buen peldaño para profundizar en la crisis actual del periodismo y plantea también en su parte final algunas pautas para la reconstrucción de un auténtico periodismo, de una verdadera información. Aunque se centra fundamentalmente en la prensa escrita y algo en la digital, lo que plantea es válido para cualquier medio de comunicación en lo que a información se refiere.
Dice Rius: “El impacto de Internet, la apuesta por grupos multimedia y la recesión de 2008. Aquí tenemos tres grandes culpables de la crisis de la prensa escrita.” (p.241)
Sobre esa apuesta por los grupos multimedia, reproduce un texto de Gervasio Sánchez (para Rius uno de los periodistas más libres que hay en el país):

 “Por desgracia, el desembarco de poderes extraños al periodismo hace tiempo que empezó en el periodismo español. Los responsables de estas empresas, que odian la libertad de prensa, exigen directivos pusilánimes y cobardes dispuestos a decir hoy “sí” a lo que ayer era “no” y convencer a sus subalternos de que es el mejor camino para sobrevivir. Directivos que desprecian el  rigor y la independencia y privilegian sus propios intereses sobre la búsqueda de la verdad. Que impiden que se pueda informar sin tener en cuenta las estrategias cada vez menos escondidas y descaradas entre medios de comunicación y partenaires políticos y económicos.” (p.66)
Otro de los graves problemas que tiene la profesión es el cada vez mayor sectarismo. Es omnipresente en los medios audiovisuales, pero desde luego también existe en los escritos. Aquí cita a Ramon Miravitllas quien,  en Los nuevos déspotas del periodismo político, ve un “magno combate  de sectarismo contra  sectarismos entre dos titanes de la gobernanza, el político profesional y el político impostor, léase el periodista. Entre dos torres demasiado gemelas, porque en el revoltijo subversivo de periodistas y políticos ya no se diferencia a unos con otros cuando discursean, insultan o indultan. Periodistas de fuertes posiciones previas se echan cada día a la arena política inmediata, crean su lógica personal de verdad y mentira, mezclan información, opinión, ignorancia y mala fe, se expresan con violencia retórica de wéstern, construyen realidades interesadas apañando textos a sus deseos y ya no luchan por la calidad, sino por el éxito político, ni tampoco por la noticia sino por ser noticia, incluso conspirativa.” (p.83)

Cualquiera que vea cinco minutos una tertulia de televisión o escuche una de radio se puede encontrar con variados ejemplos de este tipo de especímenes.
Frente a todo ello:

“El periodista debe bajar del pedestal para mantener un diálogo permanente con sus lectores. Aunque la esencia del periodista es la de siempre: la verificación, la crítica al poder, el rigor, las buenas historias bien contadas, la distinción entre información y opinión.” (p.163)

El autor dedica un apartado al final del libro a comentar los “diez valores seguros para recuperar la credibilidad” que serían: Rigor, veracidad y calidad; confianza; crítica y control democrático; independencia; honestidad y compromiso ético; transparencia; mirada propia y relevancia; pluralidad, cohesión y comunidad; profundidad; participación.
Como se ve todo un programa de profesionalidad y ética que, hoy por hoy, cumplen muy pocos. Hace unos días publicaba una entrada sobre Todos náufragos, el libro en el que Ramón Lobo hace, entre otras cosas, varias reflexiones sobre su profesión en la misma línea que apunta Rius. Precisamente Lobo es uno de los periodistas citados por Rius como gran profesional y ejemplo de periodismo independiente.
Un libro muy interesante y completo sobre tan trascendental tema.
Hay una buena entrevista de Alfredo Sáez en elperiodico.com y una útil reseña en europapress.es.


Josep Carles Rius, Periodismo en reconstrucción. De la crisis de la prensa al reto de un oficio más independiente y libre

martes, 11 de octubre de 2016

Citas últimas lecturas


Muerte

De sus entusiasmos juveniles había pasado a una posición que él mismo definía como un humanismo fatalista: “Cada quien es dueño de su propia muerte, y lo único que podemos hacer, llegada la hora, es ayudarlo a morir sin miedo ni dolor”
Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera


Tradición

Como si hubiera que respetar las tradiciones por el dudoso mérito de serlo.
Martín Caparrós, El hambre


Nación

La nacionalidad es una reducción de la humanidad: una legitimación de cierto egoísmo. Si se acepta que tengo que ser más solidario con el grupo de los que tienen el mismo documento que yo, el principio de exclusión ya está sentado. Quien excluye a los de otro país puede, por el mismo procedimiento, excluir sin mucha dificultad a los de otra provincia, otra religión, otra elección sexual, otra raza, otras nociones sobre el consumo de gaseosas en el desayuno.
Martín Caparrós, El hambre


Socialismo

“Que nadie se imagine a mamá tejiendo una bufanda en la mecedora o adornando nuestra casa con floreros de porcelana o elefantitos de cristal… ¡Ni hablar! Eso sería perder el tiempo miserablemente… Ceder a los gustos pequeñoburgueses. Lo suyo era el trabajo espiritual… La lectura… Un traje le duraba diez años y dos abrigos daban para la vida entera,,, No concebían que una vida valiera algo sin los poemas de Pushkin y las obras completas de Gorki. Sentían que formaban parte de una obra gigantesca y tenían la certeza de que ésta existía… Así transcurrieron sus vidas.”
Svetlana Aleksiévich, El fin del “Homo sovieticus”


Vejez, edad

(…) la vejez es una etapa de la vida en que las velas del pastel de cumpleaños cuestan más que el pastel mismo y la mitad de toda tu orina va al laboratorio.
Svetlana Aleksiévich, El fin del “Homo sovieticus

lunes, 10 de octubre de 2016

Algo más que unas memorias




Hace unos días charlando con un amigo me recomendó el libro porque los lugares y el tiempo en los que transcurría me resultarían familiares y, también ,claro, porque se trataba de un buen libro. No sabía hasta qué punto me iba a gustar.
Dice el autor:

“Esto no es un texto periodístico sobre mi historia familiar. Hay hechos probados, fechas contrastadas, documentos consultados, testimonios de primos, tías y hermanas, lecturas varias, y seguramente errores, omisiones y erratas, pero lo que sostiene la trama, por decirlo de alguna manera, lo que bulle entre líneas, es mi percepción de esos hechos, cómo me afectaron y me sigue afectando.” (p. 238)

Aquí está una de las claves de este libro, en su carácter personal, en que todo lo que se narra, y son muchos acontecimientos tanto históricos como familiares, parten y terminan en Ramón Lobo y en su vivencia. De hecho parece una continuación de alguna de las terapias psicoanalíticas que se mencionan en el texto.
Libro tremendamente personal, pero en el que hay muchísimas páginas dedicadas a la guerra civil ya que afectó de diferentes formas a la parte española de su familia y particularmente a su padre y a su abuelo. Un brazo de su familia con el que es especialmente duro; primero y principalmente con su padre, pero también con su abuela Pilar o su tía Josefina. Así, dice:

¿Qué sucedió en mi familia para que tras dos o más generaciones de profesionales brillantes, socialmente comprometidos, y republicanos, surgiera una recua de falangistas intransigentes y católicos radicales más o menos fracasados? ¿Cómo es posible que de personas tan ilustradas surgiera tanto botarate? (p. 53)

O también esta tremenda comparación para referirse a su padre:

“Logré distinguir detrás del cristal un brazo que se movía mecánicamente, como si fuera el de un autómata. Aún no sabía nada sobre su dueño, el represor en jefe que tenía a uno de sus representantes delegados en mi casa disfrazado de padre.” (p. 101) (Se refiere a Franco en el coche)

También hay en el libro interesantes reflexiones sobre la labor del periodista y en varios momentos establece Lobo paralelismos entre esa guerra civil y la que se produjo en Bosnia donde estuvo como corresponsal.

Dentro de la seriedad propia de un texto de estas características, no le faltan al autor sentido del humor y de la ironía. Algunos ejemplos:

“Me siento bien al reconocer espacios de tolerancia más allá de mis ideas, saber ver más allá de los clichés, las religiones y las razas. Es una actitud en la que trabajo con ahínco, en la que me esfuerzo, no siempre con buenos resultados: es oír hablar a Esperanza Aguirre y se me desmorona la flema.” (p. 224)

“Tuve mala suerte: me eduqué al sur de la inteligencia.” (p. 29)

Hay otras afirmaciones en las que me encuentro perfectamente retratado y que comparto en su totalidad:

 “Incluso hoy me cuesta escribir con naturalidad la palabra “España”; es como si no me perteneciera.” (p. 54)
 “Me gustan los escritores judíos europeo, y aún más si son laicos; sigo impactado por el Holocausto…” (p. 96)
“Me gustan las películas de guerra aunque deteste la guerra.” (p. 147)

Historia familiar, historia de España, memorias, reflexiones, tomas de posición, confesiones de temas casi inconfesables, recuerdos de la educación en colegios católicos,… Todo eso es este libro y mucho más, porque hay emoción (aunque Lobo pretenda contar las cosas con cierta frialdad), ironía, gracia: “Fuimos los primeros en darnos cuenta de que Bono no era de izquierdas.” p.290 (en referencia a cuando intentaron expulsarlo del PSP por el secretismo de las negociaciones con el PSOE) y siempre poniendo el alma en lo que cuenta.
A mí personalmente me ha impresionado la coincidencia en algunas cosas que cuenta de su estancia en el colegio Chamberí  de los hermanos maristas, porque yo estaba en ese centro en los mismos años y, sobre todo, porque tuve problemas parecidos con el mismo profesor. Obviamente es una anécdota personal, pero reconozco que nunca había visto aspectos de mi vida reflejados en un libro como en esas páginas de este.
Finalmente, Lobo demuestra su condición de gran periodista y cuenta todo con una enorme claridad y agilidad. Incluso yo, con las dificultades que tengo a veces para recordar los nombres, he sido capaz de no perderme demasiado en la multitud de parientes que aparecen sobre todo al principio del libro.
Para terminar quisiera dejar constancia de algunas frases que me han gustado y que retratan muy bien a Ramón Lobo:


“De los Balcanes me queda la alergia a cualquier nacionalismo.” (p. 306)

“Soy un turista de la desgracia ajena con derecho de retorno a la civilización.” (p. 313)

“Vamos a las guerras (…) para obtener el reconocimiento que nos negaron de niños.” (p. 19)

“Vivimos en un mudo indecente liderado por indecentes.” (p. 216)

Absolutamente recomendable aunque creo que es un libro muy generacional. Por cierto, de Lobo he leído este año su Conversación con Juan Carlos Monedero y hace años, El héroe inexistente.
Hay una buena entrevista de Alberto Ojeda en elcultural.com y una útil reseña en europapress.es.



Ramón Lobo, Todos náufragos

domingo, 9 de octubre de 2016

Artículos interesantes

Esta semana, como no podía ser de otra forma, los artículos se centran en el PSOE. No se trata de grandes análisis, pero cada uno tiene su interés y ofrece perspectivas diferentes.

osep Ramoneda hace un buen análisis de la situación del PSOE y sus salidas. (elpais.com)

Gregorio Morán escribe un artículo muy duro, es decir, muy en su línea sobre, o contra, el asturiano Fernández, el presidente de la Gestora del PSOE. (bez.es)

Luis Arroyo, ese consultor político de militancia socialista, le da las gracias a Susana Díaz en nombre del PP. (infolibre.es)

viernes, 7 de octubre de 2016

Curiosa historia de amor




El autor es un prestigioso director de cine húngaro y esta es su primera novela. Según cuenta Javier Yuste en su buena reseña para elculturaLcom, la idea surgió primero como guion cinematográfico que le llevó nueve años de trabajo, pero al no poderse hacer la película, escribió la novela para lo que empleó tan solo tres meses.
Es interesante esta información porque, de alguna manera, la obra está marcada por esos orígenes. Tiene buenas escenas y excelentes diálogos, pero cuando entra en otros territorios podemos encontrar fragmentos como este:

“El puente de madera atravesaba un valle y medía por lo menos treinta metros. Alrededor, y por debajo, montaban guardia unos pinos centenarios sobre cuyas nevadas ramas se despeñaba helado un silencio henchido de luz. No soplaba ni la más mínima brisa, ni se oía el gorjeo de ningún pájaro. Tan solo sus voces alteraban la sublime belleza del lugar.” (p. 230)

Gárdos nos relata la historia de amor de sus padres que se inició y mantuvo a través de su correspondencia en un corto periodo de tiempo que va de septiembre de 1945 a febrero de 1946. Tras pasar por campos de concentración -se trataba de dos personas de origen judío-, al acabar la guerra encontraron refugio en Suecia donde estuvieron ingresados en distintos hospitales. Desde  ellos iniciaron la correspondencia que es utilizada ampliamente por su hijo para escribir la novela.
Tiene el autor una forma muy ágil de narrar la historia y hace una magnífica selección de fragmentos de las cartas para lograr un hilo conductor. En este sentido la novela se lee con facilidad e interés por lo que les va sucediendo a los protagonistas. Además, ha logrado también introducir unos personajes secundarios muy bien perfilados. Evita, y esto creo que es uno de los mayores logros del libro, tratar la estancia de sus padres en los campos de concentración pues dedica al tema apenas una página. No era necesario para la historia aunque siempre es un tema tentador.
Gárdos ha logrado una novela original por el tema y el planteamiento, y emotiva en muchos momentos, aunque no creo que sea suficiente para llegar a lo que se dice en alguna de las críticas que la editorial reproduce, como por ejemplo: “Una novela para recordar durante el resto de la vida.” (Por cierto, la mayoría de estos comentarios pertenecen a prensa australiana o neozelandesa y, sorprendentemente,  no hay ninguna de origen húngaro.)
Novela para pasar un buen rato, que se lee con gusto y que muestra también lo importante que puede ser el amor para vencer algunos obstáculos.


Péter Gárdos, Fiebre al amanecer

jueves, 6 de octubre de 2016

Testimonio judío del gulag



Vaya por delante mi agradecimiento a esas editoriales “pequeñas” que, como es el caso de Eutelequia, se atreven a publicar libros no habituales en nuestras librerías y que además, como en este caso en su colección Círculo d’Escritores, lo hacen en ediciones prologadas y muy bien anotadas por el traductor. Este pasado verano he leído la Trilogía siberiana de V.Zazubrin de la misma colección y ya  me pareció una buena aportación.
En este caso, al autor es un judío polaco que vivió un tiempo en la soviética Provincia Judía Autónoma de Birobidzhán  creada en 1934 que, aunque fue objeto de las purgas de 1936, siguió funcionando unos años más. En 1944 Emiot es enviado a la provincia por el Comité Antifascista Judío. En 1948 será condenado por nacionalismo a diez años en un campo de trabajo correccional del que será liberado en 1955. De ahí pasados dos años se irá a Polonia y, finalmente, emigrará a Estados Unidos.
El libro recoge fundamentalmente la estancia previa en la cárcel y los años en el campo de trabajo. El interés principal radica en que muestra y retrata muy bien la situación de los judíos en esas circunstancias, de hecho la inmensa mayoría de los personajes que salen en el texto lo son. El problema que tiene el libro es que, para quien haya leído ya algunos textos sobre el gulag, no ofrece apenas novedades y, además, está relatado todo de una forma un tanto fría o al menos a mí me lo ha parecido quizá porque he leído testimonios muy perturbadores.
No obstante, muestra la deshumanización que se producía y así pone en boca de Broderson, escritor y poeta como el autor lo siguiente:

“-Dime, Emiot, amigo, ¿qué escribiremos cuando salgamos de aquí? Todos los cánones de literatura humanista resultaron ser falsos. ¿Cómo podremos presentar el amor al prójimo en nuestros poemas? Todo sonará excesivamente dulce, artificial, mentirosos. Mira, a mí me gusta Tchaikovski, pero cuando, estando ya en libertad, oiga su Danza de los pequeños cisnes, recordaré  esta melodía ejecutada por nuestra orquesta del campo, de los cansados presos, el muchacho judío que tocaba el violín y dos virtuosos del acordeón…” (p. 192)

El libro se completa, como decía antes, con un Prólogo interesante aunque demasiado extenso y prolijo en algunos aspectos y con un útil Epílogo, ambos escritos por el traductor. A pesar de las muchas páginas que contienen he echado en falta un par de cosas: por un lado, la fecha y el lugar de la publicación del libro algo interesante pues en varias ocasiones el autor cambia los nombres de protagonistas para evitarles problemas, y, por otro lado, el original  del libro parece estar escrito en alemán algo un tanto  raro por el origen y trayectoria de Emiot.
En definitiva, un texto que puede resultar interesante sobre todo a quien se enfrente por primera vez a este tema.



Israel Emiot, Un escritor judío en Siberia

miércoles, 5 de octubre de 2016

Obra póstuma de Schnitzler



Otra buena novela corta o relato largo, que nunca sé muy bien cómo nombrar este tipo de obras. Por lo que tengo leído de este autor, coetáneo de mi favorito Joseph Roth, es un verdadero especialista en este tipo de textos, cortos pero intensos.
Cuenta aquí la historia de una cierta recuperación de la juventud por parte de un hombre de setenta años que de joven escribió un buen libro de poesía, pero que luego la abandonó para dedicarse a la más segura profesión de funcionario. Un grupo de jóvenes artistas se ponen en contacto con él tras la lectura de ese libro.
Aprovecha esta historia el autor para hacer una bastante acerada crítica del mundo artístico vienés en el que están muy presentes la envidia, la vanidad y la necesidad de reconocimiento. También es un buen retrato de la vejez.
Como siempre sucede en este autor, la historia está muy bien contada,  avanza a un buen ritmo y el lector está siempre a la espera de por dónde puede salir el protagonista.
Una buena recuperación de esta obra póstuma que fue publicada por primera vez en 2014.


Arthur Schnitzler, Fama tardía

martes, 4 de octubre de 2016

Una relectura provechosa




Releo después de muchísimos años, el libro se publicó en 1989, este sugerente, interesante y por momentos apasionante estudio de Marvin Harris. Este antropólogo ya apareció en el blog en la serie de mis autores favoritos. En su día leí la mayor parte de sus libros traducidos porque, además de lo ya  apuntado sobre sus virtudes, resultan muy entretenidos y ofrecen interpretaciones curiosas y originales sobre muchos aspectos de la vida.
En este caso, tal y como se deduce de su título, el autor se centra en uno de sus temas preferidos: de dónde vienen muchos de los “extraños” comportamientos que existen sobre la comida, por qué hay determinados tabúes y, al contrario, por qué lo que es un tabú en un lugar es objeto de consumo masivo en otro.
Resumiendo mucho y recogiendo lo que en su día dijo el sociólogo Enrique Gil Calvo:

“Como siempre, Harris, defiende su funcionalismo ecológico en abierta controversia polémica con las interpretaciones idealistas: no comemos aquello que pensamos que es bueno, sino que pensamos que es bueno aquello que nos vemos obligados a comer.” (El País, 25 de junio de 1989)

Ahí está un poco la clave de sus interpretaciones, en un funcionalismo ecológico que completa con la relación coste-beneficios y la teoría de la caza/recolección óptima.
Con estos presupuestos analiza el ansia de carne en algunas sociedades (tomando la estadounidense como ejemplo);  el rechazo de la vaca, el cerdo o el caballo, en otras; las causas de la presencia de la leche (por cierto muy minoritaria a nivel mundial) o  de su ausencia en la alimentación; los “bichitos” que se comen en unos lugares y producen asco en otros; y hasta la antropofagia. Para cada caso encuentra diferentes motivos plenamente racionales y justificados, es decir, al margen de cualquier influencia religiosa o, mejor dicho, pensando que lo que ha hecho la religión en muchos casos es la justificación de los comportamientos  previos.
No olvida Harris tampoco el factor humano como cuando hablando del tema de las vacas en la India afirma:

“Naturalmente, desde el punto de vista de la ganadería moderna, sería mucho más eficaz alimentar adecuadamente a un menor número de vacas y librarse de los ejemplares subalimentados. Pero también hay otro punto de vista: librarse de las vacas excedentes e inútiles equivale a librarse de los campesinos excedentes e inútiles. Disponer al menos de una vaca por demacrada que esté, da al campesino pobre un punto de apoyo adicional sobre sus tierras, salvándole posiblemente de las garras de los prestamistas y de verse obligado de unirse al éxodo de las familias sin tierra que no tienen otro lugar donde ir excepto las calles de Calcuta.” (p. 65-66)

Asimismo, se muestra muy crítico con ciertos idealistas (y en el fondo con nuestra sociedad):

“Son incapaces de comprender (se refiere a estudiosos que encuentran abominable la noción de antropofagia) que el verdadero enigma es que nosotros, que vivimos en una sociedad que perfecciona constantemente el arte de producir cadáveres en masa en los campos de batalla, pensemos que a los hombres se les puede matar pero no comer.” (p.257)

Un libro como decía antes muy interesante y que sintetiza y completa lo que ya había escrito en otros trabajos anteriores. Aunque cualquier texto de Harris es muy recomendable, creo que en este se encuentran los suficientes elementos de análisis para que resulte quizá el más recomendable, al menos de los que yo he leído.



Marvin Harris, Bueno para comer